Hay que dejar tocar… a los que saben!
El famoso multitasking y la gran cantidad de herramientas y tutoriales, nos hace pensar que podemos ocuparnos en hacer muchas cosas, aun cuando no sabemos como! Un día como hoy, un domingo gris, húmedo, ventoso y muy nublado en Buenos Aires, tengo 2 mensajes importantes. 1. Se especialista en algo preciso, concreto y determinado 2. Derivá las cuestiones que te superen a personas adiestratas en eso. Me dejas contarte una historia?
Felix Mendelssohn, el gran compositor, nació en Alemania en 1809. Siendo aún joven, su talento le valió una fama mundial. Una tarde, caminando de incógnito en Friburgo, entró en la catedral, célebre por poseer un viejo y raro órgano. Humildemente, el joven pidió permiso al anciano encargado para probar el instrumento, pero el hombre le dijo: –Ningún extraño puede tocar mi órgano. Sin embargo, el joven músico insistió tan fervientemente que se le dejara tocar, alabando el instrumento, que el anciano consintió, pero sólo por unos pocos minutos. El músico se sentó y empezó a tocar. En seguida el antiguo instrumento respondió a la ejecución del maestro. Parecía dotado de una nueva vida, cuando de sus cañones prorrumpió una gloriosa música. Era como si la catedral no pudiese contener toda la melodía. La música retumbó fuera de las puertas y ventanas. La gente de la ciudad, extrañada, se detenía para escuchar. Cuando se acabó la corta ejecución, el anciano, muy intrigado, preguntó: –¿Quién es usted? Al oír el nombre del ilustre músico, se retiró extrañado y exclamó: –Mendelssohn… ¡y yo rehusé permitirle tocar mi instrumento!
En las manos de un maestro, cualquier instrumento, por mas viejo que sea… suena bien! Esta muy bien que podamos conocer diferentes procesos, y aprender algo nuevo todos los días, con el objetivo de poder controlar cuando derivamos un trabajo específico. Pero pretender tocar como el maestro, es imposible. Por mas tutoriales que leas, hay muchas variables que desconoces y debes tener en cuenta que existe alguien que lo puede hacer mejor y en menor tiempo. Ésta actitud de hacer lo que no sabemos, muchas veces nos hace perder el tiempo y el enfoque en nuestra especialidad. Mi mensaje es breve: Hay que dejar tocar… a los que saben y hacer sólo lo que nos apasioná, para ser especialistas en eso!



