Una carta para Amado Yunes.
Querido Papa:
Hoy es domingo, día de descanzo, donde puedo recordarte ya que estoy lejos del trabajo y de las ocupaciones diarias. Quiero seguir caminando sobre tus pisadas. Quiero hoy escribir unas lineas en mi blog porque los tan solo 21 años que pasamos juntos, fueron suficientes para que hoy seas fuente de inspiracion y frescura en cada paso que doy.
La comunicación fue lo tuyo, sin lugar a dudas. El título de Abogado te quedó chico. Hoy serías un Evangelizador 2.0, segun se proclaman mis colegas. En cualquier momento estabas capacitado para contarnos una historia y darnos esperanza en medio de una gran crisis. No conociste la palabra imposible, tu pasión por las personas eran claramente visible.
Hoy continuamente tengo texto, un espacio para escribir lo que siento, lo que me toca, lo que vivo. Como vos decías “jamas daría un mensaje que primero no toque mi corazón”. Te acordas cuando volviste de ese viaje porque me había mandado una macana. Viniste “casi” volando porque te necesitaba. Y me dijiste en privado, como lo dijiste tambien en esa conferencia: -Yo nunca estoy caído, o estoy de pie, o me estoy levantando!
Que privilegio fue tenerte como papá, esa mirada inconfundible, ese abrazo de oso y esa palabra que estremecía hasta el mas insensible. Gracias porque me enseñaste que la felicidad está en el dar. Es un honor llevar tu apellido, tu nombre. Voy a dejar todo en la cancha de la vida, voy a transpirar la camiseta hasta mi último minuto! Está es la mejor devolución que hoy puedo hacerte.
Te amo!





