Quiero lo bueno, pero ¿qué es lo bueno?

Seguramente por oposición dejaríamos caer rápidamente una respuesta diciendo, que es aquello que no es malo o nocivo para nosotros. Hoy amanecí preguntandome porque existen las plantas venenosas. Si Dios es bueno en su esencia, porque crear algo que al tocarlo nos haría daño.
El sinuoso camino de la cuestión se ve complicado porque sómos muy “ávidos” a presumir las cosas por malas de manera casi instantánea, por ejemplo: “el veneno de esa planta es malo”. Tambien podemos llegar a pensar que ese veneno, no tiene ningun próposito de creación y asi achicamos aún mas la jugada y nos encerrarnos en un camino sin salida.
Investigando solamente unos minutos, he descubierto que las así llamadas plantas nocivas, como ésta planta que aparece en la foto, poseen increíbles propiedades curativas y algunas son necesarias, para espléndidas maravillas cuando se combinan con algo mas. Tenemos una gran capacidad para declarar rápidamente que algo es bueno o malo, sin saber si en verdad lo es.
No es mi intención caer en un pensamiento trascendental, sino simplemente evaluar una vez más nuestra observación sobre lo que nos rodea y las cosas que nos suceden. Nuestra limitada visión de las cosas, hace que muchas veces tomemos decisiones equivocadas, por presupuestos mal confeccionados.
En lo personal, tengo ganas de abrir el juego de mi corta y chicata visión. Los cambios se suceden tan rápido y muchas veces actuamos de la forma que nos enseñaron nuestros abuelos, casi de forma automática. Escribir para mí es una forma de investigarme y tengo en claro que sin pasión nada es suficiente. La pasión con que motivamos nuestra escala de valores, sobre lo que es bueno y malo, debería ayudarnos a no presupuestar antes de pensar un poco más.
Debemos liberar los sentidos del chaleco de fuerza de la razon para investigar más y buscar por nuestra propia experiencia conocer mas verdades. Ojo el moño, experimenta con cuidado que algunas planta son venenosas!!



